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lunes, 15 de junio de 2015

¿CÓMO HAY QUE HACER PARA SANAR? ☆☆☆

A menudo, solemos quedarnos "bloqueados" y sin saber qué hacer cuando se trata de sanar emociones, traumas, miedos, etc... Entonces buscamos ayuda y probamos mil y una terápias.
Las terápias van muy bien, pero si éstas no consiguen que logremos sanar aquello que está en nuestro subconsciente y que debemos sanar, va a seguir ahí (en el subconsciente) y en un momento dado, aflorará a la superficie en forma de síntomas o enfermedad.

Sanar no es fácil, pero tampoco es difícil... se requiere de paciencia, constancia y mucha auto-observación.

La misma vida, nos está reflejando constantemente, todo aquello que ya hay en nuestro interior (en nuestro subconsciente). 
Cuando algo no nos gusta de otra persona, o nos molesta o nos causa malestar (irritación, enojo, ira, odio, etc...) no es la otra persona quien nos lo está causando, sino que somos nosotros mismos que vemos reflejado en la otra persona aquello que debemos sanar. 
Vemos en la otra persona algo que no nos gusta, y automáticamente nos sentimos mal.
Cuando estás con alguien y esa persona te hace sentir mal, observa qué es lo que realmente sientes... también observa qué es lo que no te gusta de la otra persona... y observa cómo reaccionas con esa persona... 
Te darás cuenta de que si no te gusta algo de esa persona, la rechazas, te sientes incómodo cuando estás con esa persona, o simplemente evitas estar con ella.
Cuando haces esto, no eres consciente de que esa persona te está reflejando algo que está en ti, en lo más profundo de tu subconsciente, de lo cual no te has dado cuenta, y por tanto, niegas eso... lo rechazas... no lo quieres aceptar y te alejas de esa persona... dejando atrás una oportunidad de poder sanar.

Sanar es más fácil de lo que solemos pensar... 

Debemos prestar atención a esas emociones negativas que "nos causan los demás"... ver qué es lo que no nos gusta de ellos y ser conscientes de que ellos no tienen "la culpa", sino que son un espejo de nosotros mismos para ayudarnos a tomar consciencia de aquello que está escondido en nuestro subconsciente y que no hemos sanado.
Por tanto, cada vez que alguien te haga sentir mal, incómodo, irritado, molesto, enojado, etc... REVISA TU INTERIOR.
pregúntate "¿Qué es lo que hay en mi que me causa malestar?".

Eso mismo que ves en la otra persona, y que no te gusta, es lo que tienes que "trabajar" para sanar.

Por ejemplo, si no me gusta ver a alguien enojado, voy a "trabajar" la paciencia.
Si no me gusta ver a alguien egoísta, voy a "trabajar" la generosidad.
Si no me gusta ver a alguien lleno de ira, voy a "trabajar" la tolerancia.
Si no me gusta ver a alguien que no respeta, voy a "trabajar" la amabilidad y el respeto hacia los demás.

También es importante observar nuestro cuerpo físico. Cuando hay algún síntoma, nos está avisando de que hay algo en nuestro subconsciente que debe ser sanado.
La salud es nuestro estado natural. Cuando estamos en equilibrio, gozamos de buena salud. Pero cuando hay un desequilibrio, ya sea emocional, energético o mental, entonces nuestro cuerpo físico nos avisa.
Practicar meditación y técnicas de relajación y armonización como el yoga, el tai chi, etc.. nos ayuda a lograr equilibrio. 

Así pues, vamos a dejar de ver faltas en los demás y culparlos por sus "errores", y empezamos a darnos cuenta de que ellos son nuestros maestros, que nos están reflejando algo que debemos "trabajar" en nosotros.
Demos gracias a la vida y al Universo por darnos la oportunidad de encontrarnos con esas personas, que nos hacen de espejo y nos ayudan a limpiar, sanar y poder evolucionar.
También demos gracias a nuestro cuerpo físico que nos avisa en forma de síntoma o enfermedad, cuando hay un desequilibrio energético, mental o emocional.
Busquemos siempre el equilibrio, evitando los extremos y manteniéndonos en el camino medio. 
Y esto se logra con auto-observación, meditación, técnicas de relajació, respiración y siendo conscientes para no perdernos en la mente. Vivamos desapegados del "yo".

Camino al Despertar
 


domingo, 21 de diciembre de 2014

La meditación puede provocar cambios considerables en las estructuras del cerebro.

La meditación puede provocar cambios considerables en las estructuras del cerebro.

Ocho semanas de meditación bastan para cambiar el cerebro. Sabemos que la práctica constante de meditación proporciona un estado de serenidad. Asimismo, estudios recientes, a través de resonancias magnéticas, han demostrado que los beneficios de esta práctica llega a provocar a nivel fisiológico cambios considerables con efectos en la estructura del cerebro.
meditacion-serotonina
Un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.
«Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado durante mucho tiempo que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante todo el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio. «La nueva investigación demuestra que los cambios en la estructura del cerebro pueden estar detrás de esos beneficios demostrados, y que la gente no se siente mejor solo porque se han relajado», apunta.
Lazar ya había realizado estudios previos en los que había encontrado diferencias estructurales entre los cerebros de los profesionales de la meditación, con experiencia en este tipo de prácticas, y los individuos sin antecedentes, como, por ejemplo, un mayor grosor de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la integración emocional. Pero entonces la investigadora no pudo confirmar si este proceso había sido fruto de, simplemente, haber pasado unos ratos de reflexión.
Conciencia sin prejuicios
Para el estudio actual, los científicos tomaron imágenes por resonancia magnética de la estructura cerebral de 16 voluntarios dos semanas antes y después de realizar un curso de meditación de ocho semanas, un programa para reducir el estrés coordinado por la Universidad de Massachusetts. Además de las reuniones semanales, que incluían la práctica de la meditación consciente, que se centra en la conciencia sin prejuicios de sensaciones y sentimientos, los voluntarios recibieron unas grabaciones de audio para seguir con sus práticas en casa.
Los participantes en el grupo de meditación pasaron 27 minutos cada día practicando estos ejercicios. Sus respuestas a un cuestionario médico señalaban mejoras significativas en comparación con las respuestas antes del curso. El análisis de las imágenes por resonancia magnética encontró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección. Además, se descubrió una disminución de la materia gris en la amígdala cerebral, un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales, lo que está relacionado con una disminución el estrés. Ninguno de estos cambios fueron observados en el grupo de control formado por otros voluntarios, lo que demuestra que no fueron resultado solo del paso del tiempo.
«Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y cómo, mediante la práctica de la meditación, podemos jugar un papel activo en el cambio del cerebro y puede aumentar nuestro bienestar y calidad de vida», dice Britta Hölzel, autora principal del estudio. El hallazgo abre las puertas anuevas terapias para pacientes que sufren problemas graves de estrés, como los que soportan un agudo estrés post-traumático tras una mala experiencia.

FUENTE: http://barcelonalternativa.es/meditacion-cambios/