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jueves, 12 de marzo de 2015

UNA VIDA CON CONSCIENCIA SIMULADA...✩✩✩✩

Un Ser consciente es aquel que pone todos sus sentidos en una acción. Cuando acometemos acciones de forma automática y programada, actuamos con inconsciencia. Tener todos los sentidos puestos en nuestra acción es muy raro, eventualmente entramos y salimos de la consciencia a la hora de ejecutar ciertas acciones. Normalmente operamos de forma automática y rutinaria, realizamos acciones mecánicas y repetitivas, y nuestro nivel de consciencia habitualmente esta relajado, por lo que es nuestro inconsciente el que realiza la mayor parte de nuestras repetitivas y aburridas tareas. Somos seres altamente creativos, los cuales, somos capaces de crear a través de nuestra mente y manipular la materia hasta hacerla formar un modelo a escala de lo que partió de nuestro pensamiento. Nuestra creatividad es infinita y plastificamos a la perfección todo lo que realizamos conscientemente.
Es relativamente sencillo analizarnos y encontrar en nuestras rutinas momentos en los que operamos de forma robótica, tanto es así, que si hacemos memoria seremos incapaces de recordar que hicimos hace días o incluso apenas unas horas. Todos los momentos inconscientes son eliminados de nuestra memoria consciente, y para retomarlos hay que recurrir a nuestro inconsciente. Nuestra mente opera desde la base de la inconsciencia, allí se almacenan las rutinas y las tareas mecánicas, todo lo que es repetitivo y no requiere de una alta atención o de una concentración elevada. Cuando aprendemos algo nuevo, ponemos todos nuestros sentidos, toda nuestra atención, lo hacemos conscientemente, grabando en nuestra mente, todas y cada una de nuestras acciones, provocando que estas, queden grabadas a fuego. Posteriormente en nuestro periodo de sueño, estas nuevas tareas aprendidas, son repetidas cientos de veces en nuestro inconsciente, grabando de forma perpetua estas acciones. Posteriormente y tras un periodo de asimilación, podrás realizar esta nueva rutina prácticamente con los ojos cerrados sin llegar a equivocarte.
 



Cuando trabajamos, cuando conducimos, cuando cocinamos, cuando nos vestimos o nos lavamos, cuando realizamos las múltiples tareas, las hacemos de forma automática, casi robótica. Extrañamente tenemos asumido que nuestro estado de inconsciencia es nuestro estado natural de consciencia, es por eso, que somos incapaces de distinguir ambos estados. A su vez es muy difícil para un ser que opera casi en la totalidad de su día en la inconsciencia, reconocer la diferencia, y tratar de vivir conscientemente con todos sus sentidos enfocados, aunque se esforzara en ello, las rutinas repetitivas y poco creativas hacen que la consciencia se desconecte automáticamente. Le damos tanto valor a esas rutinas, le damos tanta importancia a la seguridad de conocer el futuro a corto plazo, tanto, que nuestra próxima acción esta medida, calculada y programada, así que nos es agotador realizar cualquier mínima acción de forma plena y consciente. Operar así, nos deja agotados y virtualmente enfermos, por eso nos traumamos cuando cualquier rutina se rompe, por eso tenemos miedo al cambio, por eso no crecemos y no evolucionamos. Nos negamos la necesidad de exploración y evitamos salir al terreno inhóspito y consciente, en entornos que nos obliguen ser creativos, despertar todos nuestros sentidos y trabajar con lo que percibimos e identificamos a través de ellos.
Estamos despiertos, vemos, oímos y percibimos a través del tacto, sentimos frío o calor, percibimos el dolor y la presión, todos nuestros sentidos están trabajando y mandando señales a nuestro cerebro, pero este los identifica con un patrón rutinario y no necesita desconectar el piloto automático. Operamos empujados por la costumbre, nacemos, crecemos y vivimos finalmente de este modo, solo nos dejamos llevar por la corriente y esperamos no encontrar ningún obstáculo en nuestro fluir mecánico, pero es una ilusión ya que nos movemos por las alcantarillas del sistema, realizando labores robóticas que nos impiden fugarnos de esos subterráneos. Mientras nuestro cuerpo vive inmerso en lo repetitivo de lo cotidiano, nuestra mente divaga entre el pasado y el futuro, lo que fuiste y lo que podrías ser, mezclado con las rutinas programadas en el ayer y el mañana. Tu inconsciente trabaja en lo mecánico dejando a tu consciente realizar las tareas complejas, pero este, se haya perdido en lo posible y lo capaz, dejando el ahora ausente, vacío.
Estas tan emborrachado de rutina y de programas, de costumbre y tradición que salir de ese pozo, te embriaga de pereza y prefieres continuar buceando entre cañerías, que buscar un desagüe y liberarte. Continúas por que sabes que el resto también continua, casi por tendencia, y la imposibilidad de salida es la que te creas para amortiguar tu conciencia y seguir en tu propio engaño. Al final tu vida no es muy diferente de la de un pez en una pecera, nadando en círculos, sin posibilidad de salir, sin posibilidad de eludir ese entorno artificial, negándose la libertad que esta tras el cristal. Esa falsa zona de confort, esa falsa sensación de seguridad, en realidad es una jaula y no saldrás de ella hasta que no se construya en ti un ser consciente. Evidentemente, no se puede abandonar la inconsciencia mecánica en una sociedad que exige una inmersión robótica de nuestra rutina, diseñada para la producción masiva de recursos ilusorios, metas, estatus, clase y razón social, es francamente imposible huir sin arrastrarte a la exclusión, así que en tus leves momentos de consciencia, acabas abrazando desesperadamente la esperanza de un cambio milagroso que no llega por pura inacción.
Invito a que vayamos metiendo esas rutinas diarias en una burbuja y empecemos a poner en nuestro día, un breve periodo de consciencia, un pequeño espacio de libertad en el que fabricar lo imposible, una acción creativa que combata el sistema desde el lugar donde no hay élite, ni engranaje que opere en segundo plano, un lugar consciente donde nuestra conciencia trabaje de forma revulsiva, resistente y revolucionaria, una rutina consciente para combatir la inconsciencia de la rutina, de la pasividad, de la robótica inhumana. Un minuto consciente tiene más poder que toda una vida de inoperatividad, no cejar en el empeño, y no esperar cambios a corto plazo, para elevar la consciencia, es necesario sacarla de ese armario mental en el que está guardando polvo y  empezar a usarla, de lo contrario lo único que elevaras será tu condena.
ruben torres.

lunes, 5 de enero de 2015

Hay años de fuertes aprendizajes...y otros que son como un recreo... (Trabajo!) ✩✩



Hay años de fuertes aprendizajes...


y otros que son como un recreo...



por Mamerto Menapace, monje benedictino.

"Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son.

Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no deberíamos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.

“Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.

Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:

-a aprender a amar


-a dejar huella


-a ser felices

En esas tres cosas deberíamos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:

-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos,....... para dormir tenemos siglos después.

-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mí mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.

-El tercer y último punto a cultivar es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos.

Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro. Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual.

Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.

Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.

Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.

Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón.

Y un corazón dilatado está mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.

MAMERTO MENAPACE, monje benedictino y escritor. 


Quieres manifestar algunas cosas simples como encontrar estacionamiento cuando vas de compras, o algún vestido que viste en el aparador de la tienda, mientras caminabas en la calle, o ese par de aretes, o un mejor teléfono celular o alguna otra cosa
Aquí esta la solución
El Mudra Kubera para hacer este mudra junta tu dedo indice y medio con el dedo pulgar. Los otros dos dedos doblados de manera que toquen la palma de la mano.
El Mudra Kubera es también conocido como el mudra ...de la riqueza y se logra tocando el dedo indice y medio con el dedo pulgar. Este es un Mudra muy poderoso , tanto que a veces te da resultados en solo segundos o en algunas cuantas horas.
Se debe visualizar sus deseos o metas haciendo este Mudra. Puedes hacer este mudra el tiempo que quieras, las veces que quieras. No hay restricciones de tiempo para este Mudra de la Riqueza. Si eres malo visualizando, repite una y otra vez que lo que tu quieras manifestar ya esta en camino hacia ti. Puedes manifestar lo que quieras con este pequeño truco. Kubera es el Lord de la Riqueza y el Dios-Rey de lo semidivino Yakshas o Ángeles.
El tiene el poder natural de manifestar cualquiera que sea tu deseo.
Duración
Puedes hacer este mudra con las dos manos. Las manos deben estar hacia arriba. Puede ser repetidos 3 veces al día por 15 minutos cada vez.
Te asombraras de los resultados.