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miércoles, 17 de junio de 2015

7 rasgos que te permitirán detectar a las personas tóxicas ☆☆☆

7 rasgos que te permitirán detectar a las personas tóxicas

7 rasgos que te permitirán detectar a las personas tóxicas

 El ser humano es un animal sociable por naturaleza. Esta necesidad de intercambio no solamente es una potencial fuente de bienestar, sino que también va a ser la fuente de algunos de nuestros aprendizajes más importantes.
Así, mediante la capacidad de observar escribimos nuestra parquitura más inocente, esa con al que comenzamos a enfrentar el mundo y tomar nuestras primeras decisiones. Va a ser el origen de nuestra evolución como personas.
Sin embargo, los demás no solo nos influencian al principio ni tampoco lo hacen solamente con sus acciones, también tienen la posibilidad de hacerlo con sus palabras. Esas que pueden despertar a nuestra motivación dormida o que pueden tranquilizarnos en los momentos de más agobio; por no hablar de aquellas que son mentira y se nos clavan como puñales cuando les damos la vuelta o esas que nos susurran al oído y nos enamoran.
En definitiva, las palabras que escuchamos tienen en muchas ocasiones el valor de engrandecernos o la tristeza de empequeñecernos. Esto hace que las personas que tienen la posibilidad de utilizarlas, también tengan la obligación de conocer su poder y de utilizarlo con la responsabilidad que demanda su uso.
Aquellos que solamente se quedan en la primera parte y las utilizan para causar daño, provocar miedos, cultivar amarguras y generar lágrimas sin ningún fin o con el propósito de beneficiarse a sí mismas, son las personas tóxicas; las mismas que cargan innecesariamente su interior y corazón con problemas, hábitos y actitudes negativas.Venenos en frasco que comparten con cualquiera que se cruce por su camino, en forma de desahogo propio.
Hoy, os voy a contar como descubrir con 7 rasgos a estas personas tóxicas, evitando así que nos puedan dañar o dificultar nuestro propio crecimiento personal. Descubrirlas a tiempo nos permite alejarlas y “observarlas” tan solo como aprendizaje de vida.

¿Cuáles son los 7 rasgos para descubrir a una persona tóxica?

 1. Hablan continuamente y en exceso de sí mismas, olvidándose de las personas que tienen a su alrededor y, de esta forma, alimentando inconscientemente su ego.
 2. Su discurso está construido a través de quejas y pesimismo. No sé vosotros, pero cuando me encuentro una persona que siempre ve el lado negativo de las cosas, inconscientemente mi corazón me muestra dos opciones: demostrarle que la vida no se basa en esa visión pesimista con ejemplos reales humanos, o huir en estampida emocional. ¿Y vosotros?
 3. Si tienes alguna persona en tu entorno que enseguida asume el rol de víctima, pretende ser el centro de atención constantemente o simplemente no pasar desapercibido, entonces tienes muchas posibilidades de encontrarte ante una persona toxica.
7 rasgos que te permitirán detectar a las personas tóxicas
 4. Sinceramente, tomar la actitud de que el mundo está contra tu persona, no pararte a analizar las situaciones que generas tú mismo o se dan a tu alrededor es muy parecido al punto anterior de “ir de victima”. Ser así hace que te detengas y pares ante la vida, no controlando tu propia existencia ni corazón. Y lo más importante, seguramente no gozar de una sana consciencia.
Todo ello desembocará en no darse cuenta uno mismo de si toma o no actitudes dañinas sobre las personas de su alrededor, generándoles así un posible daño. Si conoces a alguien con esta característica, te recomiendo lo que en el punto anterior: intenta separarte de él/ella.
 5. Por suerte, me di cuenta a tiempo de lo que significa la envidia, los celos y la soberbia en la vida de las personas y en la mía propia. Estaréis de acuerdo conmigo que estas son como vampiros emocionales que roban la energía de los demás. Las personas tóxicas basarán su vida en ellas cada día. 
 6. Las personas que sienten o viven bajo alguna actitud tóxica no son felices ya quesu modo de pensar les impedirá vivir en paz y en armonía con los demás y su alrededor. Todos somos responsables de cómo queremos y deseamos vivir, y en consecuencia disponemos por naturaleza de los recursos necesarios para modificar ciertas actitudes y gozar de más felicidad en nuestras vidas.
 7. El punto último y el que me llevó a mí misma a tomar reflexión, consciencia, y comenzar un proceso personaluna persona que sufre y siente la envidia no se alegrará con las alegrías de las personas que quiere ya que, a nivel interno, vive siempre pendiente de su propia carencia. Y creedme, cuando vives en este nivel y alrededor de alguien así se pasan los días de forma muy desagradable emocionalmente hablando.

Con todo esto, espero que con estos 7 rasgos os permitáis gozar de un entorno fundamentado en amigos y personas llenas de amor que compartan con vosotros mismos lo que todo ser humano se merece: respeto, apoyo y amor incondicional.
Para terminar, me encantará compartiros un secreto: las actitudes que causan infelicidad y “mala vida” se pueden corregir, romper y deshacer, superándolas con fuerza de voluntad y lo más importante, el deseo de ser feliz y conquistar tu propia felicidad, compartiéndola con el mundo.

Este artículo fue extraído de : http://rakukeireiki.ning.com/group/la-biodescodificacion-que-es/forum/topic/show?id=3103717:Topic:2372351&xgs=1&xg_source=msg_share_topic

lunes, 5 de enero de 2015

LOS 10 MANDAMIENTOS DEL SILENCIO ✩✩✩

Si nos quedamos unos minutos en silencio, cerramos los ojos e intentamos ser conscientes de los pensamientos que aparecen en nuestra mente, nos daremos cuenta de lo que pasa en nuestra cabeza durante todo el día. Es como tener dentro un radio o un televisor encendido emitiendo prácticamente el mismo programa cada día, porque tenemos casi el mismo patrón de pensamientos un día tras otro. Sin embargo cuando dejamos de darle vueltas a los pensamientos y analizarlos buscando resolverlos y probamos en su lugar simplemente a observarlos…ellos mismos se van y nos llevan a grandes momentos de entendimiento.
Por ello, para cultivar este ambiente interno de conocimiento y crecimiento personal, existen razones o explicaciones de por qué nos hace falta caminar por esta senda del silencio. Porque de nada sirve llenarnos la boca al hablar de grandes valores personales ,ej el silencio, si uno mismo no encuentra el motivo y el impulso personal, interno y sincero para ponerlo por obra.
1. Habla siempre… Siempre y cuando sea necesario. Y siempre piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejes salir una palabra dejas salir al mismo tiempo una parte de tu energía. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Por eso nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyectan imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de energía.
2. Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo: escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la Naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin intereses nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
3. Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. Tu silencio interior te permite ser impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para reeducar a tu ego, que tiene la costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar. Elige un día a la semana para abstenerte de hablar, o al menos unas horas al día, según lo permita tu organización personal. Es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo ilimitado del Tao, en lugar de tratar de explicarlo con palabras. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará a tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si el ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz.
4. Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevaras una vida tranquila, volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable, como el Tao.
5. Tómate un momento de silencio interno para considerar todo lo que representa y conlleva cada decisión importante que tomes. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.
6. Si hay algo que realmente no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber de todo, tener siempre razón y siempre dar su opinión personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.
7. No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada, sin tomar conciencia en profundidad de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que dicen “sí” muy fácilmente, porque saben que ese “sí” no es sólido y le falta valor.
8. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. Teniendo esto en cuenta, podrás observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra mentalidad interior. Pero tampoco te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensiones e ilusiones.
9. Evita el hecho de juzgar y criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder las debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una sola palabra. Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que no has resuelto en ti mismo. Sé más bien como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluida.
10. Deja que cada quien resuelva sus problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo en lugar de estar siempre defendiéndote. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.

Fuente: Gaby

Los 10 Mandamientos del Silencio Si nos quedamos unos minutos en silencio, cerramos los ojos e intentamos ser conscientes de los pensamientos que aparecen en nuestra mente, nos daremos cuenta de lo que pasa en nuestra cabeza durante todo el día. Es como tener dentro un radio o un televisor encendido emitiendo prácticamente el mismo programa cada día, porque tenemos casi el mismo patrón de pensamientos un día tras otro. Sin embargo cuando dejamos de darle vueltas a los pensamientos y analizarlos buscando resolverlos y probamos en su lugar simplemente a observarlos…ellos mismos se van y nos llevan a grandes momentos de entendimiento. Por ello, para cultivar este ambiente interno de conocimiento y crecimiento personal, existen razones o explicaciones de por qué nos hace falta caminar por esta senda del silencio. Porque de nada sirve llenarnos la boca al hablar de grandes valores personales ,ej el silencio, si uno mismo no encuentra el motivo y el impulso personal, interno y sincero para ponerlo por obra. 1. Habla siempre… Siempre y cuando sea necesario. Y siempre piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejes salir una palabra dejas salir al mismo tiempo una parte de tu energía. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Por eso nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyectan imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de energía. 2. Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo: escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la Naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin intereses nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida. 3. Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. Tu silencio interior te permite ser impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para reeducar a tu ego, que tiene la costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar. Elige un día a la semana para abstenerte de hablar, o al menos unas horas al día, según lo permita tu organización personal. Es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo ilimitado del Tao, en lugar de tratar de explicarlo con palabras. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará a tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si el ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz. 4. Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevaras una vida tranquila, volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable, como el Tao. 5. Tómate un momento de silencio interno para considerar todo lo que representa y conlleva cada decisión importante que tomes. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría. 6. Si hay algo que realmente no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber de todo, tener siempre razón y siempre dar su opinión personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe. 7. No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada, sin tomar conciencia en profundidad de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que dicen “sí” muy fácilmente, porque saben que ese “sí” no es sólido y le falta valor. 8. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. Teniendo esto en cuenta, podrás observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra mentalidad interior. Pero tampoco te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensiones e ilusiones. 9. Evita el hecho de juzgar y criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder las debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una sola palabra. Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que no has resuelto en ti mismo. Sé más bien como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluida. 10. Deja que cada quien resuelva sus problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo en lugar de estar siempre defendiéndote. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.
FUENTE: http://rakukeireiki.ning.com/profiles/blog/show?id=3103717:BlogPost:2168836&xgs=1&xg_source=msg_share_post