Mostrando entradas con la etiqueta ego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ego. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2015

La falsa espiritualidad...☆☆☆

La falsa espiritualidad hace referencia a aquellos que dedican su vida a leer decenas de libros de crecimiento personal y enseñar, pero son incapaces de sentir amor en su corazón, y por lo tanto necesitan ser vistos y aceptados por los demás.
Vibrar en amor no es tarea fácil. Hemos sido condicionados desde que nacimos, y en muchos casos, desde antes de la concepción. En casos con infancias dolorosas y sufridas, el alma se ha propuesto un gran desafío antes de venir a la Tierra: trascender el ego y recuperar su liderazgo natural.
Muchas personas hablan sobre la luz, pero permanecen en una frecuencia baja, aún aunque no tengan malas intenciones. Esto significa que no han sanado sus heridas de la infancia y siguen identificadas con su mente y su personalidad condicionada. Hay que ser muy prudentes para enseñar sólo aquello que nosotros ya hemos superado. Porque sólo así llega nuestro mensaje con la intensidad que deseamos.
Es muy frecuente escuchar o leer sobre el amor, la humildad, la luz, el servicio, y pegar frases o imágenes hermosas en Facebook, pero son pocos los que hablan sobre el ego, la oscuridad, y sus innumerables trampas para seguir ejerciendo la hegemonía sobre el Ser. La única manera de conocer las trampas del ego es haberlas experimentado y trascendido, por lo menos en gran parte. El auto engaño es muy sutil. El ego espiritual es muy común. Sucede cuando el individuo busca resaltar su imagen, ser admirado, o visto. Lo que quiere es que vean cuán evolucionado está, o que está en el camino de la luz, que es una buena persona, humilde, bondadosa, luminosa. Pero en cuanto éste desea ser visto, ya ha caído presa de su ego, aunque no tenga conciencia de ello.
Tienes que prestar mucha atenciòn si tu no eres una de ellas, ya que es muy probable que asi sea, por el sencillo hecho de que hasta llegar a la iluminación, el ego sigue operando en alguna forma. Si lo descubres, sòlo debes perdonarte con amor y aceptar tus partes oscuras, que no es lo mismo que identificarte con ellas. Sólo significa.que todavía tienes emociones para sanar, igual que cualquier otro ser humano.
Lo que hace a una persona espiritual es su autenticidad. No pretende mostrar nada, no le interesa ser visto ni admirado, y no busca nada en el mundo, porque sabe que este no tiene nada para ofrecerle. Si en algún momento descubre que su ego lo esta engañando, inmediatamente vuelve a sí mismo y comienza nuevamente el trabajo sobre su niño interior. Porque el ego es nuestro niño herido, que todavía busca el amor de sus padres que nunca tuvo cuando necesitaba. Por ese amor es capaz de cualquier cosa, inclusive de matar y torturar. Un asesino o una persona malvada es sólo alguien que se ha desviado de la luz y es presa de su historia. Todo el mal que hace es tan solo una reproducción del clima familiar que había en el hogar de su infancia, y sigue haciéndolo porque todavía en su interior es fiel a lo que sus padres le enseñaron. Como su niño interior todavía esta necesitando el amor de ellos (ya que él no se ha ocupado de nutrirlo con su propio amor, es decir, no se ama a si mismo) sigue repitiendo exactamente lo que aprendió. Si hubo violencia, ejerce violencia. Si hubo desamor, ejerce desamor. Si hubo sobreporteccion, busca sobre proteger a otros No puede elegir, es esclavo de su historia, al menos que en algún momento elija concientemente superar sus condicionamientos y comenzar el viaje hacia la libertad.
Por eso Jesús dijo: “Perdónalos padre, no saben lo que hacen”, porque literalmente estas personas están poseídas por el ego. Han perdido la conciencia, por lo tanto no hay porque odiarlas. El odio o el rechazo hacia los que hacen el mal, solo habla de la falta de compasión y comprensión sobre la verdadera naturaleza humana. Si no hay compasión ante alguien que se equivoca, sea cual error fuere el error, tampoco hay compasión hacia uno mismo ante los propios errores. Detrás de la personalidad, siempre está la luz, y aunque no se vea, eso es lo que ve un auténtico guerrero. Ahí pone su atención, no en lo que sus sentidos perciben.
Por lo tanto, si quieres ser una persona realmente espiritual no tienes que desear ser una persona espiritual, porque alli ya estas presa de tu ego. Solo dedícate con pasión a sanar todo aquello que todavía te falta sanar, para elevar tu frecuencia, y no creas por un segundo lo que te dice tu mente. No la escuches. No le prestes ninguna atención. Haz de cuenta que fuera la mente de otro. Desidentifìcate de ella. Porque en la mente vive el ego. Sin identificación con la mente, no hay ego. Y sin ego, solo queda el amor.
Lic. Fernán Makaroff

martes, 2 de junio de 2015

¡No Critique!

En su libro "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas", el gran Dale Carnegie decía: "No critique, no condene ni se queje". También nos enseña: "sea caluroso en sus aprobaciones y generoso en elogios".
Y ciertamente, cambiar las críticas por elogios nos aportará notables beneficios, lo cual queda todavía más claro desde el punto de vista de la Ley de la Atracción.
Cuando criticamos, estamos creando una batalla entre nuestro Ego y el de otra persona.

El Ego de la otra persona posiblemente se hallará identificado con lo que usted critica, y si es así, lo perciba o no, le guste o no, el otro Ego va a resultar dañado. Suponga que usted es músico y ha compuesto una melodía. Su Ego hará todo lo posible para asociarse con la melodía. En otras palabras, la melodía es usted. Si alguien insulta su melodía, le estará insultando a usted. Y esto ocurre porque su Ego crea una falsa identidad de usted mismo, y usted cree que es dicha identidad. Solo regresando a nuestro verdadero Yo (y esto se consigue regresando al momento presente) disolvemos el pensamiento, y el Ego nos dejará tranquilos.

Cuando criticamos, el Ego de la otra persona puede fácilmente quedar dañado. No siempre nos damos cuenta, porque a veces criticamos algo con lo que el Ego de la otra persona no se encuentra identificado, así que no hay reacción por su parte. Pero antes o después ocurre que criticamos a otra persona y tocamos algo con lo cual su Ego se ha identificado. Y en ese momento, se producirá una reacción. Puede ser que lo perciba más o menos, puede ser más o menos violenta, puede que incluso no perciba ninguna reacción, pero sin duda, habrá causado daño.
Muchas veces, nos ocultamos tras una excusa: la de las críticas constructivas. Decimos "no sabes aceptar las críticas" o "no se por qué se enfada, sólo era una crítica constructiva". Las críticas constructivas no existen. Todas las críticas son críticas, y por tanto pueden hacer daño.

Pongamos el caso de que usted quiere criticar constructivamente. Si eso es cierto, entonces usted no tiene ninguna intención de dañar a la otra persona. Entonces, si no quiere hacer daño, ¿Por qué no hace un elogio? Un elogio, si está dicho con sinceridad (es decir, si no es adulación) no puede hacer daño a nadie. Si usted tiene algo constructivo que aportar, siempre puede transmitirlo a través de un elogio. Esta es la forma de enviar el mensaje sin intención de hacer daño. Si decide hacerlo a través de una crítica constructiva, lo que estará haciendo es enviar una crítica, y justificarse a sí mismo llamándola "constructiva". Y en ese caso, al haber optado por la crítica en lugar del elogio, estará actuando movido por el objetivo de hacer daño.

En resumen, quien quiere hacer daño utiliza la crítica, llámela constructiva o no, pero el caso es que hace daño. Es una actitud movida por el Ego, intentando atacar a otro Ego. Quien quiere realmente enviar un mensaje constructivo, no tiene ninguna intención de hacer daño, y por tanto elige los elogios como medio para enviar sus mensajes. En ese caso, al optar por el elogio, usted está optando por eliminar su Ego de dicha comunicación, y la otra persona reaccionará igualmente. Estará conectando su verdadero Yo con el de la otra persona, y la comunicación estará basada en el amor. Ya no será una lucha de egos.

Si opta por criticar, la LDA nos dice que el Universo nos va a entregar multitud de ocasiones para seguir criticando. Y eso generará conflictos con otros egos, y al final de la historia, estará creando una avalancha de críticas hacia otros, y recibidas desde otros. Es imposible encontrar así la felicidad. Los amigos que atraerá serán personas que critican. Las críticas le rodearán. Así no se puede ser feliz.

Le invito a plantearse la pregunta: ¿desea optar por la crítica o por el elogio? Le reto a olvidar las críticas, que siempre son negativas. Deshágase de ellas. Y cuando tenga intención de pensar que una crítica es constructiva, sea consciente y no proceda. Convierta entonces la crítica en un elogio. Por ejemplo, puede elogiar primero lo bueno que ha hecho la otra persona, y darle una idea para hacerlo todavía mejor. Se concentra en lo positivo, lo elogia, y le añade más positividad dando ideas.
Imagine una situación práctica. Usted pinta cuadros, y dedica mucho tiempo a ello. Otra persona ve su última obra y piensa que si usara mejor el ocre el resultado mejoraría mucho. Se le acerca, y entonces le dice a usted que su cuadro no es muy bueno porque le falla el uso del ocre. ¿Acaso se puede esperar que usted lo tome a bien? Lo demostrará o no, y la otra persona lo notará o no, pero usted se ofenderá. Su ego resultará dañado.

Sin embargo, sería mejor si esa persona se le acercara, y le dijera que usted pinta muy bien, y lo mucho que le gusta su cuadro. Le diría: "¿Opina usted que el ocre podría incluirse en esta magnífica obra?" Y usted seguro que se lo cuestionaría, y le diría posiblemente que sí. La otra persona podría decirle entonces: "magnífica idea". Así, se establecerían, sin duda, las bases de una amistad. La otra persona habría conseguido transmitirle su idea para mejorar el cuadro, planteándolo de tal forma que no solo es una sugerencia, sino que usted se tendría la impresión de que la idea es suya. Su ego no podrá reaccionar ante ello, así que no habría combate con el de la otra persona. Y al actuar sin ser guiados por el Ego, entonces surgen las bases del amor y de la amistad.
Las verdaderas identidades de ambas personas habrían interaccionado en este ejemplo.

Le reto a poner todo esto en marcha en su día a día. Somos humanos, tenemos egos, y todos antes o después criticamos. Es importante reconocer que lo hemos hecho, aprender lecciones, y emprender acciones para mejorar. Con este esfuerzo, podrá apreciar, mucho antes de lo que pueda esperar, cómo pasa más tiempo elogiando que criticando, y le garantizo que lo que va a atraer a su alrededor le va a gustar y le va a hacer muy feliz.

Les deseo todo el éxito del mundo y que encuentren la felicidad en cada instante, alejados del ego.
Etiquetas: critique!, ¡No